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5 motivos por los que elegir en 2021 una carrera en auditoría interna es una buena idea

Aunque durante todo el año las redes sociales y las noticias prácticamente solo han hablado de la pandemia, ya estamos empezando a hacer frente a sus consecuencias, y continuaremos haciéndolo en el futuro. Ya en el cuarto trimestre del 2020, nos hemos enfrentado a cambios sin precedentes como el cierre de oficinas, horarios de trabajo limitados y despidos imprevistos. Esta crisis ha trastocado la economía y dejado a la gente preguntándose a quién o sobre qué más tendrá impacto la pandemia.

 

En estos tiempos de extrema incertidumbre, no podemos ignorar nuestra situación global actual y se debe examinar el impacto permanente que la pandemia ha tenido y tendrá en la economía y, en consecuencia, sobre la seguridad en el empleo.

 

A pesar de los impactos económicos de la pandemia, hay cierto optimismo para aquellos que se unen al mercado laboral y que se espera que mitiguen la presión financiera que ha provocado la COVID-19. Tanto si está planteándose cambiar de sector como si acaba de salir de la universidad, debería preguntarse: ¿Cuál sería el mejor trabajo que podría conseguir durante la pandemia?

 

Si está pensando en qué carrera le proporcionará este tipo de seguridad en el futuro, la auditoría interna es una elección inteligente y segura, y a continuación le explicamos por qué.

 

1. La profesión perdura: no va a desaparecer 

 

Ser auditor interno cualificado es una profesión muy solicitada. La demanda de auditores internos está en alza, pues los requisitos de cumplimiento de la normativa exigen que la mayor parte de las grandes empresas mantengan una función de auditoría interna.

 

Además, los departamentos de auditoría interna mejoran sus equipos constantemente para que se ajusten al crecimiento tecnológico y a la competencia. Puesto que la auditoría interna está adoptando las nuevas tecnologías de auditoría, ahora las empresas ofrecen más formación. Si bien, a medida que se hace la transición hacia una nueva normalidad, las empresas deben hacer frente y gestionar muchos riesgos. Los auditores internos son necesarios para evaluar riesgos como la ciberseguridad, el fraude y la reputación corporativa.

 

Google Trends, que proporciona datos basados en la popularidad de términos de búsqueda a lo largo del tiempo, respalda la idea de que se buscan auditores internos constantemente. Con la excepción de caídas estacionales de interés, «auditor interno» demuestra relevancia sostenida como término de búsqueda a nivel mundial en los últimos cinco años. Esto quiere decir que la gente busca información sobre profesionales, firmas, soluciones o carreras de auditoría interna; siempre es un área de interés considerable y eso debería decirles algo a aquellos interesados en una carrera que dé seguridad a largo plazo.

 

 

 

2. Los salarios son buenos

 

Tanto si acaba de licenciarse como si quiere probar en una nueva profesión, seguro que tiene en mente que le aporte seguridad financiera.

 

La auditoría interna es una carrera lucrativa y sostenible. Los salarios promedio de puestos básicos en el sector pueden ser desde buenos hasta excelentes. Un auditor interno con hasta un año de experiencia podría ganar desde 55.849 USD a 103.970 USD o tener un salario promedio de $42.000 USD/86.000 CAD.

 

El sueldo de los auditores internos también vendrá determinado por factores como la ubicación y los años de experiencia.  

 

3. Hay una laguna de habilidades y los jóvenes con conocimientos informáticos serán los que destaquen

 

Ahora más que nunca estamos viendo el crecimiento acelerado de la tecnología y su incorporación en la fuerza laboral en todo el mundo. Puesto que la mano de obra está cambiando, las empresas inteligentes están buscando millenials y jóvenes de la generación Z que dominen la tecnología, las plataformas y los procesos digitales.

 

El impacto de la tecnología en estos tipos de organizaciones requiere la incorporación de nuevos métodos que aporten ventaja competitiva en el mercado internacional y que permitan mantenerla. A medida que la auditoría interna comienza a cambiar para cumplir con los estándares de nuestra sociedad, el perfil de los candidatos que buscan las empresas también empieza a hacerlo en esa misma dirección.

 

En el documento de Deloitte Auditoría interna 3.0: El futuro de la auditoría interna es ahora, los autores indican que ser capaz de garantizar, asesorar y anticiparse son cualidades esenciales de un auditor interno. 

 

¿Cómo se relaciona esto con las habilidades que las empresas inteligentes están buscando? Analicémoslo.

 

Estas empresas buscan activamente a «personas púrpuras», que tienen habilidades tanto empresariales como tecnológicas. El futuro de la auditoría está vinculado con la tecnología, así que un elemento esencial del puesto es ser capaz de identificar los riesgos tecnológicos mediante el uso de automatización robótica de procesos (RPA, por sus siglas en inglés) e inteligencia artificial (IA). Para una persona púrpura, la comunicación es un aspecto fundamental de ser un auditor interno, especialmente cuando tiene que explicar riesgos potenciales. Estas organizaciones buscan personas seguras de sí mismas e innovadoras, capaces de adaptarse tanto al análisis como a la minería de datos. Dichos candidatos necesitan poder afrontar y evaluar el riesgo en tiempo real. En la era de la digitalización y la tecnología, lo que se dice de una empresa en Internet y a través de las plataformas de redes es fundamental para su éxito. De igual forma, es vital poder examinar estos datos de análisis.

 

Las empresas buscan personas que estén familiarizadas con las posibilidades y las limitaciones asociadas a las nuevas tecnologías. En una encuesta a profesionales de auditoría interna que realizamos para nuestro informe Hacia un futuro basado en los datos, los encuestados indicaron que sus dos principales desafíos eran pasar de los tradicionales procesos manuales a la auditoría basada en los datos y adoptar nuevas tecnologías de auditoría.

 

4. Gran adaptación al trabajo remoto

 

 

Debido a la epidemia de la COVID-19, las organizaciones han recurrido a distintas formas de que los auditores internos se ajustaran de un modo sostenible a los retos que suponía una pandemia. A medida que las empresas iban cerrando sus sedes y oficinas para reducir el riesgo de expandir el virus, en las firmas de auditoría interna y del ámbito financiero en general se iba adoptando rápidamente un modelo de trabajo desde casa, una tendencia que probablemente ha llegado para quedarse.

 

En el artículo de Deloitte Consideraciones de Auditoría Interna en respuesta al COVID-19 se sugiere una serie de procedimientos para realizar auditorías internas cuando se trabaja a distancia, y cuyas recomendaciones específicas son las siguientes: 

 

  • La auditoría interna debe tener en cuenta el volumen de documentación electrónica disponible y preparar anticipadamente la solicitud de pruebas.
  • Reconocer a las partes interesadas clave y tener en cuenta la flexibilidad de su calendario durante este periodo. 
  • Realizar actualizaciones de progreso remoto y encontrar tiempo para comunicar los resultados. 
  • Familiarizarse uno mismo con la tecnología disponible y ayudar así con el trabajo remoto al crear medios eficientes de colaboración con su equipo.
  • Usar canales de comunicación, videoconferencias y grabar y compartir talleres.
  • Usar un enfoque ágil para la elaboración de informes.

 

Gracias a la gran cantidad de información disponible en línea y a que trabajar de forma remota se ha convertido en parte de la nueva normalidad, los auditores internos han podido realizar la transición al trabajo remoto sin complicaciones, y podrán continuar haciéndolo. Para seguir avanzando, las empresas van a tener que adoptar probablemente un enfoque ágil e incorporar la digitalización en los procesos empresariales para adaptarse a esta modalidad de trabajo.

 

5. El miedo al fraude va a tener ocupados a los auditores internos y examinadores de fraude certificados, y va a ser una profesión muy demandada

 

Según un informe reciente de la ACFE (Asociación de examinadores de fraude certificados), la COVID-19 ha repercutido en el nivel de fraude notificado, lo que incluye el impresionante dato de que el “92 % de los encuestados prevén un aumento del fraude en los próximos doce meses”. Puesto que se espera que el nivel general continúe aumentando, y dado que la ciberseguridad se ha convertido en el punto de más riesgo, seguido del desempleo y el fraude de pagos, la necesidad de auditores internos es ahora aún más significativa.

 

No solo los auditores internos necesitan evaluar estos riesgos, sino que, ante este aumento previsto, los departamentos de auditoría posiblemente incrementen el gasto en tecnología de lucha contra el fraude y los presupuestos destinados a asesoramiento y formación relacionados con este. Además, a medida que crezca la necesidad de personal, los equipos de contratación se centrarán en candidatos con habilidades tecnológicas.

 

Prepárese para una carrera en la auditoría interna repasando estas habilidades fundamentales.

 


 

Priya Gill es escritora técnica en CaseWare International Inc.